La podredumbre
El newsletter que analiza la convulsa política ecuatoriana
Este newsletter llega con un día de atraso y me disculpo por eso pero me ha costado mucho escribirlo.
Hay tanto que decir sobre lo que ha ocurrido en el país durante la última semana que para mí, como seguramente para muchos de ustedes, resulta un poco abrumador.
El caso Metástasis está develando aquello de lo que ya teníamos serios indicios: la podredumbre del sistema.
Jueces, fiscales, otros funcionarios judiciales y del SNAI, además de policías que, presuntamente eran parte de una red al servicio de Leandro Norero, alias El Patrón.
El Coronel Lenin Mazón Simaleza, jefe de distrito de Samborondón — uno de los 31 detenidos para ser investigados por el presunto delito de delincuencia organizada— habría mantenido conversaciones con Norero. En ellas se demostraría que Mazón custodiaba la casa del capo, le compartía fotos familiares y le hacía pedidos de dinero.
Un reportaje de Ecuavisa da cuenta, además, de que Norero habría financiado el mantenimiento de varios patrulleros de Samborondón por un monto superior a los 60 mil dólares, por pedido de Mazón.
Eso no solamente habla sobre los alcances del crimen organizado si no de la ausencia de Estado.
¿Dónde estaba el Estado mientras Norero lo suplía? ¿Dónde estaban los funcionarios a cargo de ocuparse del mantenimiento de los patrulleros?
Ausentes. Esa ausencia permite que cualquiera reemplace al Estado. Un empresario. Un filántropo. Un criminal.
También es un caldo de cultivo para que se instalen estructuras paralelas a la legalidad. Algo así parece haber ocurrido en este caso; ya la justicia lo dirá. Pero si observamos a los personajes que están siendo investigados, esa es una posibilidad.
Uno de ellos es Wilman Terán —Presidente del Consejo de la Judicatura hasta hoy, jueves 20 de diciembre—, quien está señalado por presuntas actuaciones irregulares cuando era juez nacional.
“Su rol de colaboración radica en la esfera de la planificación que el grupo criminal se proyectaba para comprar las decisiones de los magistrados nacionales frente a una eventual presentación de ese habeas corpus en favor del hermano de Leandro Norero”, dijo la fiscal Diana Salazar en la audiencia de formulación de cargos.
Terán que presidía el organismo encargado de impartir sanciones a jueces y fiscales tiene también una investigación abierta por obstrucción a la justicia —junto a la ex vocal, Maribel Barreno y al actual vocal, Xavier Muñoz—.
Terán —al igual que en su momento lo hicieron los vocales Maribel Barreno y Juan José Morillo— sale por la puerta chica. Tuvo que hacerlo luego de un intento de que la institución le autorice vacaciones, para así justificar su ausencia mientras está en la cárcel —algo similar a lo que hicieron, en su momento, funcionarios como el entonces vicepresidente Jorge Glas o Freddy Carrión, cuando era defensor del Pueblo.
Todo este contexto da cuenta de una institución profundamente debilitada y cuestionada por la opinión pública.
Esos cuestionamientos fueron aún más profundos por las irregularidades en el concurso para jueces de la Corte Nacional de Justicia. Lo advirtieron organismos nacionales e internacionales.
Además de Terán y los policías, se detuvieron a tres agentes fiscales en funciones, 10 jueces y exjueces de Guayas, Cotopaxi, Santo Domingo y Manabí, y a Pablo Ramírez, ex director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI).
Entre los jueces, está por ejemplo, Emerson Curipallo, quien falló en favor de Jorge Glas en noviembre de 2022, permitiéndole salir de la cárcel. La decisión fue ampliamente cuestionada en su momento.
Además, Curipallo falló quince veces más, en menos de tres meses, en favor de presos sentenciados por asesinato, robo agravado, sicariato, violación, narcotráfico y cohecho, según un reportaje de Plan V.
En una entrevista radial, la fiscal Salazar también dijo que Curipallo “le dio la libertad al brazo armado de Norero para que pueda hacer sicariatos fuera de la cárcel”.
También están involucrados el ex coordinador de Asesoría Jurídica del Consejo de la Judicatura —actual director provincial de Chimborazo— y Mayra Salazar, una relacionista pública de la Judicatura en Guayas que habría tenido una relación sentimental con Norero.
Según los chats liberados por la fiscalía, Norero le habría contado a Mayra Salazar que María Fernanda Vargas, la actual alcaldesa de Simón Bolívar —electa en febrero pasado con el respaldo de la Revolución Ciudadana—, le habría ayudado a “mover armas”.
Vargas lo negó. Dijo que ni siquiera conoce a Norero y que nunca ha usado armas —a pesar de que cuando estuvo en campaña, circularon imágenes de ella, sentada en una cama, rodeada de armas—.
La fiscal Diana Salaza dijo, en una entrevista radial, que “hay un tema íntimo entre la señora (Vargas) y Leandro Norero, que no venga a negar porque están los videos ahí”.
Es inaudito. Y aunque he leído críticas hacia la fiscal por revelar la presunta relación íntima entre Vargas y Norero, creo que es necesario. Hay que destaparlo todo.
No alcanza la indignación para escribirla.
La fiscalía cree también que Agustín Intriago, el alcalde de Manta asesinado en julio pasado, podría haber tenido nexos con Norero.
Esta posibilidad ya la había advertido el Frente Parlamentario Anticorrupción, liderado por el entonces asambleísta Fernando Villavicencio —a quien también se menciona en los chats— quien lo denunció públicamente y ante la fiscalía.
Sin embargo, ya como candidato presidencial, matizó sus acusaciones, pues en una entrevista ofrecida pocos días antes de ser asesinado, Villavicencio dijo que se había reunido con Intriago y este le había dado su apoyo para su campaña presidencial y que, además, había desvirtuado los señalamientos de los supuestos vínculos con Norero.
“Él me explicó que él había contratado con empresas que luego se enteró que estaban vinculadas a Norero y que él no sabía”, dijo Villavicencio.
Será la fiscalía quien esclarezca el asunto. Por lo pronto queda una profunda preocupación de que los tentáculos del crimen organizado lo están tocando todo.
Poder judicial. Poder político. ¿Poder mediático?
En los chats y señalamientos hechos por la fiscal se ha mencionado al portal digital La Posta y a uno de sus periodistas, Andersson Boscán. Se hicieron públicos unos chats en los que Norero y Boscán se tratan de “ñaño” y “hermano” y en los que Boscán le da sugerencias a Norero para su estrategia legal.
Boscán ha justificado el intercambio asegurando que es parte de su trabajo periodístico hablar con “los malos”.
También hay chats en los que participa Norero y se hablan de posibles atentados contra la vida de a periodistas, incluso se mencionan nombres de ciertos colegas y medios.
La fiscalía tiene un trabajo muy delicado al frente. No se trata solamente de demostrar con contundencia todas las acusaciones que está haciendo si no también de hacerlo de forma transparente y célere.
Y ojalá una investigación seria pueda concluir en justicia. Es necesario que haya un precedente. No podemos seguir viviendo en un país en el que campea la impunidad y se ejecutan delitos con toda la alevosía de saber que el sistema está tan podrido que difícilmente hay consecuencias.
Es difícil tener esperanza, lo sé, pero esta puede ser la oportunidad para prender una pequeña luz, quizás es apenas un mechero que ilumine un poco más este panorama tan oscuro. El país entero lo necesita para no sucumbir ante la angustia y la desidia de un estado que parece estar al servicio de los más opacos intereses.
Que haya justicia.
Gracias por leer y recomendar este newsletter. Y si aún no lo han hecho, den una vuelta por Esto no es Político, este otro proyecto periodístico, que me permite tener conversaciones profundas, en un tono menos confrontativo, con personajes que son parte de la vida pública en el país.
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Les deseo una hermosa Navidad y nos leemos la próxima semana.


